Recoger el futuro,
ya que no sabemos recoger el pasado,
ni hacer un ramo del presente,
ni secuestrar la eternidad.
Recoger el confín de las miradas,
las paternidades en trámite,
las categorías del poniente,
las irrisorias formalidades
de crecer hacia nada.
Recoger las puniciones de la vida
y la impunidad de la muerte,
la prevaricación de la esperanza,
el discurso de las premoniciones,
el silencio de las inminencias
y la última estrofa de todos los cantos.
Y aprender así que lo imposible
no está un paso más allá de lo posible,
sino un paso más acá.Roberto Juarroz - Sexta poesía vertical